A pesar de que los efectos del calentamiento global son cada vez más evidentes, persiste una brecha preocupante entre la realidad científica y su representación en los medios de comunicación. Las Agencias de Comunicaciones también podemos contribuir a disminuir la brecha.
Climate Tracker presentó los resultados del estudio «Entre líneas y encuadres: el cambio climático en la prensa chilena», un análisis que revela el tratamiento superficial, fragmentado y, sobre todo, reactivo. El estudio se puede sintetizar a través de cuatro factores clave:
1. El clima como «telón de fondo»
La crisis climática se aborda más como un escenario ocasional que como un problema estructural que atraviesa nuestra vida cotidiana. Rara vez se narra cómo el cambio climático afecta la economía doméstica, la salud pública o la planificación urbana de forma permanente. En su lugar, aparece solo ante eventos extremos para luego desaparecer de la pauta, cuando debería ser el eje central sobre el cual se explica el presente.
2. Un tema multilateralizado
El relato periodístico tiende a encasillar el cambio climático como un asunto meramente político-administrativo. Se informa sobre acuerdos multilaterales y decretos desde una visión institucional, alejada de la realidad ciudadana. Esta desconexión impide que la audiencia se apropie de la crisis, percibiéndola como algo que pertenece exclusivamente a salas de conferencias o documentos legales.
3. Déficit del saber científico y pensamiento crítico
El estudio identifica una carencia alarmante: la ciencia aparece como un recurso instrumental y no como la base del relato. Esta falta de profundidad impide que la ciudadanía comprenda las causas y asocie sus acciones a los efectos del cambio climático; y fragmenta la visión de la crisis como una serie de desastres aislados y no como un proceso gradual, acumulativo y sistémico.
4. El caso de Chile: réplica de un patrón global
Los medios nacionales repiten patrones que no solo merman la concientización sobre la crisis, sino que afectan la construcción de una sociedad informada. El hiperfoco en la contingencia, el debate político y la narrativa episódica, extingue la noticia, cuando se extingue el incendio.
El rol de las agencias ante el desafío sistémico
Para superar esta visión fragmentada, no basta con que los medios cambien; el ecosistema de comunicación debe evolucionar. Las agencias y consultoras tenemos una responsabilidad ética y estratégica en este proceso. No podemos limitarnos a difundir los hechos.
¿Qué podemos y debemos hacer?
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Alfabetización climática: Debemos asesorar a los clientes para que sus relatos de sostenibilidad no sean greenwashing episódico, sino parte de una narrativa sólida basada en evidencia científica.
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Traducir la ciencia a lo cotidiano: Nuestro rol es transformar lo complejo en historias que conecten con la vida de las personas, sacando la crisis climática y sus efectos de las cumbres, para llevarlo a la mesa de cada hogar.
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Perspectiva de largo plazo: Es vital fomentar comunicaciones que miren más allá de la próxima nota de prensa, promoviendo un cambio cultural y estructural.
Solo cuando logremos que la crisis climática deje de ser una «noticia de última hora», podremos aportar desde nuestra poderosa disciplina al desafío global y generar impacto real.